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Un disco artificial es una prótesis que se inserta entre las vértebras para reemplazar un disco intervertebral natural. Está diseñado para imitar la función de un disco natural, conservando la movilidad dentro del espacio intervertebral y en todo el segmento vertebral tratado.
La columna vertebral consta de huesos, discos, músculos y ligamentos. Los huesos, llamados vértebras, proveen la estructura de la columna, mientras que los músculos y ligamentos proveen la base de sustentación. Los discos, situados entre las vértebras, funcionan como amortiguadores y también influencian en la flexibilidad y movilidad de la columna vertebral.
Cada disco intervertebral consta de dos partes:
Cuando los discos se secan, se comprimen o se dañan debido a la edad, a la genética y al desgaste cotidiano, el material del núcleo pulposo puede salirse del anillo fibroso y comprimir los nervios vertebrales o la médula espinal, provocando dolor de cuello, dolor de brazo, entumecimiento o debilidad muscular, una condición comúnmente conocida como discopatía degenerativa (DD). Los discos naturales también pueden desencajarse o herniarse de manera extrema, provocando síntomas neurológicos en el cuello y en las extremidades superiores.
Cuando las opciones no quirúrgicas no consiguen aliviar los síntomas de una hernia discal aguda y/o de una DD, su médico puede recomendarle una cirugía de la columna vertebral. El objetivo de la cirugía es extirpar parcial o totalmente un disco dañado (disectomía), aliviar la presión sobre los nervios y/o sobre la médula espinal (descompresión) y restablecer la estabilidad y alineación vertebral después de la extirpación del disco.
Tradicionalmente, la fusión vertebral ha sido el modelo a seguir para el tratamiento quirúrgico de la hernia discal o DD. Con el uso de injertos de hueso e instrumentos como placas metálicas y tornillos, este procedimiento fusiona o crea una unión entre dos vértebras adyacentes para estabilizar perfectamente el segmento y proporcionar alivio. Este procedimiento ha tenido éxito en muchos pacientes; sin embargo, una posible desventaja asociada con la fusión vertebral es la pérdida de movimiento y flexibilidad en el segmento vertebral tratado.
Como alternativa a la fusión vertebral, su médico puede recomendarle un procedimiento quirúrgico llamado implantación de un disco artificial. Se trata de un procedimiento de sustitución articular, o artroplastia, que implica la inserción de un disco artificial en el espacio intervertebral después de la extirpación de un disco cervical natural. El dispositivo está diseñado para conservar la movilidad dentro del espacio intervertebral y en todo el segmento vertebral tratado. Está diseñado para funcionar como una articulación, reproduciendo el movimiento fisiológico (flexión, extensión, inflexión lateral y rotación) y la alineación (altura y curvatura) de un disco natural.
Además de mantener el movimiento fisiológico, las posibles ventajas de la implantación de un disco artificial incluyen:
Tipos y diseños de discos artificiales
Actualmente existen diversos discos vertebrales artificiales, tanto en el mercado como en desarrollo o a la espera de la aprobación de la FDA. Aunque estos dispositivos difieren en sus materiales, forma y función, entre las consideraciones clave de diseño se cuentan:
Los discos vertebrales artificiales se pueden clasificar en dos tipos generales de diseño:
Las prótesis de disco total típicamente están hechas de materiales biocompatibles como el acero inoxidable, la aleación de titanio, el cromo cobalto, la cerámica y otros biomateriales como el polietileno o poliuretano, solos o en combinación. La mayoría de estos dispositivos, comúnmente llamados dispositivos articulares, constan de dos o más componentes individuales que se articulan (funcionan como una articulación) para permitir el movimiento. Sin embargo, están apareciendo dispositivos no articulares hechos de polímeros.
Historia del disco artificial
Aunque el disco artificial es relativamente nuevo en el mercado de la ortopedia vertebral, la tecnología detrás de la artroplastia no lo es. Sir John Charnley introdujo la primera prótesis de cadera en 1962 en Inglaterra; la primera artroplastia de cadera se llevó a cabo en los Estados Unidos alrededor del año 1969. Aproximadamente al mismo tiempo, el Dr. Frank Gunston, un ortopedista canadiense que colaboraba con el Dr. Charnley, introdujo la primera prótesis de rodilla. Actualmente, las artroplastias de cadera y de rodilla suman los índices más elevados en cuanto a la satisfacción de los pacientes; más del 90 %.
La primera prótesis para artroplastia discal vertebral fue introducida por el Dr. Ulf Fernström en Suecia a principios de la década de los sesenta. El implante consistía en una bola de acero que se insertaba entre las vértebras para mantener el espacio entre los cuerpos vertebrales y la movilidad de la articulación. El Dr. Fernström implantó su dispositivo, comúnmente llamado "bola de Fernström", en más de 100 pacientes. Sus resultados clínicos se publicaron por primera vez en 1964.
Actualmente, el trabajo de investigación se centra en una variedad de prótesis de discos vertebrales, tanto para la columna lumbar como para la cervical. También existen algunos estudios en marcha para evaluar otros aspectos de la artroplastia discal, entre los que se incluyen los tipos de pacientes con mayores probabilidades de beneficiarse con la cirugía, nuevas técnicas quirúrgicas de implantación y materiales perfeccionados para los discos.
Converse con su médico para aprender más cosas acerca de los discos vertebrales artificiales. Para buscar un cirujano de la columna vertebral en su zona, visite nuestro localizador de médicos.
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